Columnas de opinión de Carlos Alberto Baena, Ex Senador y Presidente del Partido MIRA,  escritas con una redacción ágil y profunda y un estilo ameno y descriptivo, en las que da a conocer su punto de vista sobre diversos temas relevantes del  país.
A partir de un nuevo enfoque y de manera realista y concreta, Baena plantea y analiza en forma breve las diferentes situaciones, presentando un juicio crítico de los problemas y dando soluciones a través de argumentos y comentarios respetuosos.
Su agudeza crítica y su firmeza y convicción. hacen que sus escritos sean persuasivos y dejen inquietudes y reflexiones en la mente del lector.
Baena fue desde 2001 hasta 2009 Concejal de Bogotá,  habiendo sido elegido en seis ocasiones como el mejor concejal. En 2010 logró ser electo Senador de la República de Colombia.
Se ha caracterizado por ser un fuerte promotor de los derechos de las minorías étnicas, especialmente de las comunidades afrodescendientes en Colombia.

Incrementos “Gota a Gota” Por: Carlos Alberto Baena López @Baena

Las tarifas del agua en Colombia se han incrementado. El valor que las personas pagan por tener en sus casas el servicio público de acueducto y alcantarillado, comienza a sufrir alzas importantes que, en los estratos 1, 2 y 3, se sentirán con mayor intensidad.

La Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico CRA, expidió el año pasado la Resolución 750 subiendo los costos, justificando la medida en mejorar los índices de ahorro y estimular el uso eficiente del agua por parte de todas las familias en Colombia.

Sin embargo, la reducción en el consumo básico de los hogares es más que restrictiva. Por ejemplo, en las ciudades ubicadas por encima de los 2.000 metros sobre el nivel del mar, la Resolución de la CRA indica que las casas en las que utilizan 20 metros cúbicos de agua, sólo podrá disponer de 11.

En el caso del estrato 1 en Bogotá, la primera factura de este año, que está próxima a llegar, se incrementará en un 58% si se consumen los tradicionales 20 metros cúbicos. En dinero, esto equivale a 32 mil pesos más. Dentro de un año, en el 2018, la situación será aún peor, pues el alza será del 105%, es decir, de 56.500 pesos.

El perjuicio alcanzaría, sólo en la Capital de la República, a alrededor de 400.000 familias, prácticamente la tercera parte de los usuarios del servicio. En todo el país, se verían afectados cerca de 8 millones de suscriptores.

Lo que es aún más lamentable, es que la aplicación de esa resolución desconoce la realidad actual respecto del consumo. Luego de la crisis energética, el país sigue haciendo bien la tarea de usar razonablemente el agua. Las metas de ahorro se están cumpliendo con regularidad. Por lo tanto, aunque es cierto y necesario ser cuidadosos en el consumo y el gobierno debe velar porque ese sea el comportamiento general, la reducción de los niveles básicos como se encuentra regulada, se convierte en una medida desproporcionada.

Estas consideraciones nos condujeron, como Movimiento MIRA en el Congreso, a solicitar formalmente a la CRA que derogue la resolución. Mantener vigente la norma, acrecentaría la problemática social y profundizaría la inequidad, pues desconoce la realidad por la que atraviesa el país, mientras que establece diferencias injustificadas con otros usos y estratos del servicio público del agua.

Columna publicada en el diario impreso:

Voto obligatorio y apatía política Por: Carlos Alberto Baena López @Baena

Entre los diversos temas que abarca la Reforma Política que hace poco radicó el Gobierno Nacional ante el Congreso de la República, fue incluida la propuesta del voto obligatorio.

En esencia, la iniciativa pretende que el tradicional derecho de asistir a las urnas para expresar el favoritismo respecto de una organización, persona o propuesta de elección popular, transforme su naturaleza para convertirse en una obligación durante los próximos ocho años.

Quienes defienden el voto obligatorio, dicen que combate el abstencionismo, característica habitual en nuestras elecciones, en las cuales la ausencia de votantes promedia regularmente el 50%. También defienden la reforma, considerando que desestimulará la “compra de votos”, pues todas las personas tendrían que salir a votar. Por su parte, también han salido a relucir voces en contra argumentando, básicamente, falta de madurez y cultura política. Sin embargo, es una propuesta y como tal, se debe debatir.

El voto obligatorio en el caso colombiano debe evaluar su impacto en el voto en blanco, igualmente válido como todos los demás. También, afectaría los umbrales, obligando a reunir aproximadamente un millón de votos como mínimo, elevando así la exigencia actual casi en un 200%, lo cual perjudica más que todo a las expresiones políticas independientes y minoritarias.

Tampoco pueden ignorarse los mecanismos de control que se implementarían, acerca de los cuales no se ha dado hasta el momento la claridad suficiente. ¿Cuáles serían los correctivos, las sanciones por no votar?, ¿cuáles las excusas válidas para no hacerlo? Son algunas cuestiones por resolver.

Sin embargo, el debate de fondo es cómo afrontar el descrédito que soportan la política y los partidos. En ese contexto la propuesta, como se encuentra planteada, no es la solución. Obligar a las personas a votar no conseguirá que el pueblo mire con buenos ojos aquello que hoy la mayoría rechaza con no poco fundamento.

La simpatía no se obtiene por la fuerza. Así como el respeto se brinda hacia otro motivado por causas nobles, la identificación o militancia hacia una ideología o un partido político debe obtenerse con coherencia entre el discurso y los hechos, y conservarse con nobles resultados a lo largo del tiempo.

Mientras que el voto debería seguir siendo un derecho, la política habría de asumir el desafío de ser fuente de orgullo y dignidad para la sociedad en la que ejerce.

Columna publicada en el diario impreso:

¿Hacia un proyecto de Colombia Bilingüe? Por: Carlos Alberto Baena López @Baena

Mientras que cada vez más el mundo forma profesionales competitivos a través de la educación bilingüe, en Colombia todavía continúa la desigualdad en los niveles alcanzados por los estudiantes de los colegios públicos, frente a los privados, debido a las limitaciones en términos de infraestructura, recursos, capacitación y actualización de los docentes.

Siempre que se dan a conocer los resultados de las pruebas nacionales e internacionales acerca de la calidad y las competencias educativas, el reclamo respecto de la habilidad para el manejo de una segunda o tercera lengua en el país, se hace evidente. Ni Profesores, ni estudiantes o la comunidad cuentan, en su mayoría, con la formación necesaria para estar a la altura que el mundo exige.

En el 2013 fue expedida por el Congreso de la República la ley 1651 que, modificando la Ley General de Educación, fortaleció el bilingüismo, consiguiendo que se convirtiera en política nacional. No obstante, el cumplimiento de las metas aún se observa lejano. El mismo Programa Colombia Bilingüe del Ministerio de Educación Nacional (MEN), considera que para el año 2018 sólo el 8 por ciento de los bachilleres, tendrá un nivel intermedio B1 en este idioma, como se ha dado a conocer en varios medios.

Esta realidad ha llevado a que los esfuerzos emprendidos más visibles, sean sobre todo locales, de conformidad con la prioridad que cada gobierno le ha dado a satisfacer esta necesidad. Bucaramanga, Cartagena, Medellín, Cali o Barranquilla, cuentan con experiencias destacadas; sin embargo, debería existir un compromiso verdadero que involucre efectivamente, a todo el país.

En el caso de Bogotá, por ejemplo, MIRA propuso desde el 2006 un proyecto que tuviera como objetivo mejorar los niveles de competencia en el idioma inglés de los colegios públicos del Distrito. Partiendo de allí, se aprobó el Acuerdo 253 de ese año. La Secretaría de Educación de aquel entonces, dispuso un plan para que los bogotanos fueran bilingües en el plazo de 10 años. Aquella estrategia comenzó por formar a los docentes, pero, cumplido aquel plazo, el impacto ha sido mínimo en comparación con los esfuerzos e inversiones que se han hecho.

Infortunadamente, en Colombia no es prioridad la enseñanza de una segunda lengua y el camino para la educación bilingüe todavía es incierto. No se puede dar por más tiempo, la espalda a esta realidad actual.

Columna publicada en el diario impreso:

Una inhabilidad perpetua Por: Carlos Alberto Baena López @Baena

De acuerdo con las cifras del Instituto Nacional de Medicina Legal, durante 2015 y 2016 se presentaron 667 casos de abuso sexual a menores, en los cuales 355 de los presuntos agresores fueron los propios profesores de esas niñas y niños, y en los 312 casos restantes, la culpabilidad recayó en las personas que los tenían a su cuidado: Empleados del servicio doméstico, niñeras, entre otros.

En virtud de lo anterior, la Bancada de MIRA en el Congreso radicó un Proyecto de Ley que crea la Inhabilidad Perpetua para abusadores sexuales, impidiéndoles de por vida, ejercer cargos en ámbitos educativos o de cuidado de menores en instituciones públicas o privadas en el país. La sanción también perseguirá a las personas condenadas por los delitos de proxenetismo, explotación sexual comercial de menor de edad, violencia intrafamiliar, mendicidad y tráfico de menores e incesto.

Para que la medida sea efectiva, se crea el Registro Nacional de Personas Condenadas, administrado por la Policía Nacional. La información estará disponible en tiempo real y sus certificaciones serán gratuitas.

La norma eliminará un factor de riesgo muy importante para los niños, asegurando que los entornos escolares o de cuidado, estén libres de este tipo de atentados. Así, cualquier institución educativa, las empresas que cuidan los menores y la ciudadanía en general, contarán con una herramienta fiable para conocer los antecedentes penales y las investigaciones que involucran a los profesionales que están al servicio de la educación y el cuidado de los niños.

No obstante, no puede perderse de vista la cruda realidad: El principal escenario en el que se presentan estas agresiones, sigue siendo el hogar y la familia. Durante los últimos cinco años, en 37.323 casos la denuncia fue contra un familiar cercano a la niña o el niño víctima de abuso sexual, así: 9.933 agresiones sexuales las ocasionó el padrastro; 7.488 el papá; 5.748 los tíos, 4.701 los primos, 2.711 un abuelo y 2.094 algún hermano de aquellos menores.

El año pasado en Colombia fueron reportados 17.908 casos, lo cual indica que cada media hora, en promedio, un menor de edad, niñas en su gran mayoría, es violentado en su sexualidad. ¿Cuántos miles de casos aún no se denuncian?, ¿cuántos más aún no han sido descubiertos? Aunque es doloroso suponer estas respuestas, hay que trabajar sin descanso para que las cifras, más pronto que tarde, se reduzcan a cero.

Columna publicada en el diario impreso:

No dejar a nadie atrás Por: Carlos Alberto Baena López @Baena

Durante la semana pasada tuvo lugar el Vigésimo Quinto Período de Sesiones de la Comisión de Desarrollo Social del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC). Tuvimos ocasión de participar, gracias a una gentil invitación de la Asociación Miraísmo® Internacional que, desde hace varios años, fue reconocida por ese importante ente multilateral como Organización No Gubernamental con Estatus Consultivo.

El eje central de las discusiones este año puso su atención en las estrategias a corto y mediano plazo que permiten mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidades. Se trata de una situación de la mayor importancia que aún no cuenta con la visibilidad suficiente y ante la cual algunos gobiernos se quedan rezagados en facilitar la inclusión a quienes viven en una situación de esta naturaleza.

Por ejemplo, en Latinoamérica puede haber más de 80 millones de personas que tienen algún tipo de discapacidad, de los cuales sólo entre el 20% y 30% están escolarizados; el 80% son pobres; entre el 80 y 90% están desempleados; y quienes tienen algún trabajo, normalmente son mal remunerados. En Colombia, el panorama no es muy diferente: se estima que más de 3 millones de personas presentan una condición discapacitante. De ellos, el 61% no recibe ningún tipo de ingreso económico para su subsistencia.

Consciente de esa realidad, que no es nueva, desde hace muchos años la Fundación Internacional María Luisa de Moreno ha trabajado para combatir la deficiencia social existente que impide a las personas en general, reconocer las capacidades de quienes tienen alguna limitación física o cognitiva. Como respuesta, la Fundación desarrolló el Método “Descubrir la capacidad, una oportunidad” que, llevado a la práctica, ha generado resultados más que satisfactorios, demostrables y evidentes en centenares de personas, fortaleciendo el desarrollo social y rompiendo los ciclos de pobreza y exclusión que afectan a esta población.

Así, la Fundación se ha ocupado tanto de la provisión de implementos necesarios para su vida cotidiana, como de la inclusión efectiva de las personas con discapacidad en el mercado laboral y otras esferas de la sociedad; lo cual, en esencia, afronta esa correlación perversa entre pobreza y discapacidad, que es indispensable combatir.

En suma, para conseguir que nadie se quede atrás, es preciso comprender que las personas con discapacidad no tienen el deber de adaptarse al entorno, sino que el entorno debe adaptarse a ellos.

Columna publicada en el diario impreso:

El comportamiento político virtuoso Por: Carlos Alberto Baena López @Baena

Las primeras semanas de gestión del Presidente de los Estados Unidos Donald Trump, han llamado la atención mundial a causa de la naturaleza y el tono de sus decisiones. Una entre ellas, fue el anuncio de eliminar la “prohibición” de expresar el parecer político, que actualmente pesa en ese país sobre líderes de organizaciones sin ánimo de lucro, incluidas las Iglesias. Trae así, de nuevo, a primera fila, una discusión siempre presente.

Sin embargo, más allá de la posibilidad de hablar libremente de estos temas frente a una comunidad respecto de la cual se tiene liderazgo, hay que poner los ojos en lo que realmente es el debate de fondo: Una sociedad que reclama en alta voz, la presencia de comportamientos políticos virtuosos entre sus representantes.

Desde este espacio, en varias ocasiones hemos señalado cómo en múltiples direcciones, un correcto entendimiento entre el sentimiento religioso y los escenarios de poder político, se encuentra en capacidad de irradiar valores y virtudes, dando el primer lugar al bien común y rechazando los privilegios irregularmente concedidos a favor de intereses particulares.

Hablar de religión y política no puede quedarse solamente en si “será posible incidir o no, en un resultado electoral específico”. Ver la cuestión sólo desde este ángulo tan cerrado, es verdaderamente superficial; toda vez que cada persona posee y ejerce con autonomía su libre albedrío, tanto al momento de votar, como al tomar cualquier otra decisión.

Es necesario transitar hacia lo fundamental, sabiendo que es posible rescatar la importancia del Comportamiento Virtuoso en la política y en todos los demás aspectos de la vida pública y privada.

El fenómeno de la corrupción, que una vez más es foco de atención nacional y que de no existir, evitaría reformas tributarias o generaría ingresos muy cuantiosos en beneficio de Colombia, como lo han revelado varios estudios, da razones suficientes para insistir en que la religión puede permear positivamente cualquier ámbito de la vida del ser y de la sociedad.

Sólo si desde el interior del individuo surge con ánimo voluntario la Convivencia con Respeto; si se otorga el lugar que corresponde a aquello que es de todos; si se comprende la trascendencia de la causa común por encima de las aspiraciones personales; el ser podría dejar a un lado la ambición, aquel deseo ardiente de conseguir… poder, riquezas, dignidades o fama, que corrompe el camino, por más bondadoso que sea.

Columna publicada en el diario impreso:

http://www.fltcomunicaciones.com/veintiuno/vermas.php?IdNoticia=333465

Es cuestión de Independencia Por: Carlos Alberto Baena López @Baena

Históricamente se han hecho numerosos esfuerzos por ver la política como la expresión de los intereses públicos, en sólo dos extremos. Es bien conocida la discusión entre “Derecha e Izquierda” que influye pensamientos sociales, ideologías y acciones gubernamentales.

Aunque con el paso del tiempo estos “extremos” se han “moderado”, dando lugar a otros modos de entender los asuntos públicos, la verdad es que difícilmente se pueden romper ciertos esquemas que dependen de esa concepción dual. Por ejemplo, en los Estados Unidos la política se debate con el predominio de Republicanos o Demócratas. Colombia tampoco ha sido la excepción, pues en el pasado reciente de nuestra democracia, el llamado Frente Nacional distribuyó el poder en manos de sólo dos expresiones partidistas.

En la actualidad, puede verse cómo la polarización toma lugar en la relación que sostienen las diversas fuerzas políticas y quienes ejercen el poder ejecutivo, pues esa es la base del esquema de trabajo llamado “Gobierno – Oposición” en el cual desde una presidencia, gobernación o alcaldía, se plantean alternativas; y en el otro extremo, una serie de contradictores se ocupan de hacer justamente eso: oposición.

Ahí radica la importancia del logro que la Bancada de MIRA en el Congreso de la República consiguió que fuera incorporado en el “Estatuto de la Oposición”. Desde hace tiempo, entre el gobierno y varias colectividades se ha trabajado en un catálogo de garantías y derechos, para quienes estando fuera del gobierno de que se trate, están interesados en construir colectivamente a favor de la ciudadanía.

Sin embargo, el espectro político en nuestro entorno y contexto actuales, no debe verse sólo en “blanco y negro”; sino por el contrario, corresponde reconocer y brindar garantías a quienes por diferentes motivos, no se ubican en esos dos extremos.

Es cuestión de Independencia; y ese es el reconocimiento que destacamos. El altísimo valor de ser Independiente en política: Característica propia de MIRA que ha estado en él desde su inicio; lo que le permite a un Movimiento o Partido Político, así como a sus representantes, expresarse a favor de la comunidad que más lo requiere; acompañar las iniciativas gubernamentales que sean de provecho para la población; y sugerir oportunidades de mejora cuando las circunstancias así lo exijan. La Independencia, en Política, está ligada a la Libertad, para ayudar a todo aquel que necesita que su voz se escuche en la construcción de lo público.

Columna publicada en el diario impreso:

http://www.fltcomunicaciones.com/veintiuno/vermas.php?IdNoticia=331828

Tres reflexiones sobre la Misión Electoral Especial Por: Carlos Alberto Baena López @Baena

Desde hace tiempo, en MIRA hemos insistido muchas veces y de muchas maneras, en la importancia que tiene para el país consolidar una Reforma Electoral estructural, mediante la cual no sólo se revisen los principales elementos del Sistema, a saber: Los umbrales, la cifra repartidora, o las circunscripciones, citando sólo tres casos, sino que se aborden las normas que en realidad regulan el día a día de las elecciones. Por ejemplo: El Código Electoral que fue expedido en 1986, continúa sin ajustarse de manera integral a la Constitución Política de 1991 y a las reformas que vinieron años después.

De ahí que recibimos con beneplácito el anuncio que hace la Presidencia de la República a la opinión pública nacional, acerca de la instalación de una Misión Electoral Especial, dentro del proceso de implementación del Acuerdo de Paz.

En primer lugar, resaltamos las calidades y competencias de las personas que la integran, lo que le permitirá al país contar con una fundada confianza en que se hará un trabajo serio, estructural y profundo, gracias al cual no serán ignoradas las falencias de forma y de fondo, que en materia electoral deben ser ajustadas en Colombia; por lo tanto, no quedarán sólo en los aspectos macro de las normas constitucionales que habrán de revisarse, sin duda; sino que deberán llegar a las previsiones instrumentales, a la dinámica de las reclamaciones, los formularios y los escrutinios; es decir, a lo que permite que los votos del pueblo sean los que en verdad determinen los resultados.

En segundo lugar, esperamos que esta vez no se repita la historia de tantas Misiones que han hecho su trabajo en Colombia; y esforzándose por sugerir con sensatez el “deber ser” en aquello que les fue encargado, luego de rendir sus informes, han comprobado que poco o nada se lleva a la práctica. Baste recordar cómo para Bogotá, por ejemplo, desde hace más de medio siglo se recomendó la construcción del Metro, el cual aún hoy, sigue sin ser una realidad.

En tercer y último término, creemos que también se debería construir sobre lo construido. No han sido pocos los esfuerzos, sugerencias y recomendaciones basadas en las experiencias que, durante las últimas décadas se han hecho en esta materia y que recogen propuestas de mejora electoral serias y bien intencionadas. Seguramente éste sea el momento de reunir resultados y hacer de ellos una realidad.

Columna publicada en el diario impreso:
http://www.diariodelhuila.com/opinion/tres-reflexiones-sobre-la-mision-electoral-especial-cdgint20170124134054166

 

El valioso trabajo regional Por: Carlos Alberto Baena López@Baena

Durante los últimos días, además de fijarse sobre la mesa lo que pretende ser la agenda nacional para los procesos de implementación y consolidación posteriores al acuerdo de paz, se empiezan a presentar en el país las primeras propuestas acerca de cómo debería conducirse el gobierno de Colombia para los próximos años.

Sin restar importancia a estos eventos, consideramos que la ciudadanía que trabaja, decide y construye en cada municipio de Colombia, logra mucho más cuando conserva el enfoque en lo que demanda su entrega y disposición día a día. ¿Qué quiere decir esto? Que el trabajo en las regiones es muy valioso y por lo tanto, cuando así es entendido y apreciado, las vicisitudes, problemas o expectativas, no tienen la entidad suficiente para desviarle de su proyección y desarrollo.

¿Cómo conseguir que en lo cotidiano, todo resulte mejor?, ¿cómo fortalecer la Convivencia con Respeto en el vecindario?, ¿de qué manera han de hacerse más sólidos los valores, las reglas de vida o la honestidad, para evitar los fenómenos de corrupción en cualquier instancia? Son preguntas de la mayor trascendencia, que comienzan a encontrar respuesta, primero, en el ámbito local o, dicho en otros términos, en el barrio, en las plazas, en cada municipio.

Por eso, quien vive y aporta constantemente en su entorno, conoce bien la importancia de lo que hace por su región desde sus actividades diarias. Sabe que influye positivamente en otros, partiendo del buen ejemplo que impregna sin cesar su actuar cotidiano. Aunque algunos no lo vean así, allí, en el territorio, en lo local, se dan grandes cambios que tienen la capacidad de transformar corazones, culturas y países enteros.

Por eso, conscientes de que siempre es oportuno, hoy destacamos y valoramos esos liderazgos individuales que construyen patria sin descanso. Algunos más notorios que otros como tantas cosas en la vida, pero otros si bien es cierto, aunque puede decirse que resultan menos evidentes, son iguales en importancia y trascendencia.

Gracias a ellos, a los esfuerzos de cada uno y a las personas que los encarnan, se consiguen grandes resultados, primero en lo regional y luego de sumar todas esas acciones que inspiran, se transforman en causas, en propósitos, en resultados de alcance nacional e internacional. En MIRA, tras 16 años de experiencia, bien sabemos que es así.

Columna publicada en el diario impreso:

Accessibility
Cerrar