Columna del senador Baena: Historia de un recuento sin garantías

La Crónica del Quindío

 

20130206054242Historia de un recuento sin garantías

El país político y la opinión pública en general, saben que gracias a una acción de tutela que interpuso el movimiento Mira, se ordenó el recuento de 13.745 mesas en todo el país. El departamento del Quindío no fue la excepción.

Se trató de un fallo histórico y sin precedentes, a favor de la democracia, pues reconoció las irregularidades en el proceso de interpretación de los votos y, en general, de los escrutinios que comenzaron el mismo día de elecciones.

Sin embargo, mientras la decisión de tutela quiso amparar los derechos a elegir y ser elegido de los candidatos al Senado del movimiento Mira, y en general de todos los que votamos por ellos, así como el principio de la verdad electoral para todo Colombia, la realidad en el “cumplimiento” del fallo, fue completamente otra.

 

El Consejo Nacional Electoral y la Registraduría Nacional del Estado Civil, ignorando todas las razones por las cuales se emitió el fallo, dieron instrucciones dentro de sus organizaciones, que impidieron llevar a cabo un proceso transparente y garantista.

En la inmensa mayoría de casos, por todo el territorio nacional, se limitaron solo a recontar los votos que los jurados habían clasificado inicialmente a favor de Mira, sin revisar los votos en blanco, ni los votos erróneamente interpretados como nulos por las manchas que dejaban los marcadores de agua, ni las tarjetas no marcadas.
Se impidió el acceso de observadores del movimiento Mira y de otros partidos; la Procuraduría apenas si hizo presencia en algunos municipios; no se corrigieron los documentos electorales cuando encontraron inconsistencias; y tampoco se revisaron todas las mesas que ordenó la tutela. También hubo serias amenazas en contra de los líderes del movimiento, por defender los derechos fundamentales que se ven comprometidos en este proceso.

Y como si lo anterior fuera poco, los votos en varias regiones del país desaparecieron. Registramos este fraude electoral, cuando menos, en Cundinamarca, Magdalena, Córdoba, Cesar y Bogotá. Estamos hablando de una pérdida física comprobada de unos 131.815 votos depositados por todo Colombia.

La actitud de la organización electoral nos conduce inexorablemente a que las cosas se queden como están, y no haya cambios que den claridad respecto de la verdad electoral.

En tal sentido, hay que decir que estas experiencias nos hacen más fuertes, robustos y firmes, en nuestras convicciones, y que continuaremos en estos escenarios, más vigentes que nunca, consolidándonos como líderes de opinión, porque no nos cabe duda que la política, sin el movimiento Mira, estaría incompleta.

 

Comments

/ In Armenia / By / Comentarios desactivados en Columna del senador Baena: Historia de un recuento sin garantías
Tamaño de letra