La ley de tierras y el arraigo campesino

Recientemente tuvimos oportunidad de pronunciarnos en torno a la ley de tierras. En primer lugar destacamos el liderazgo y la autoría del partido liberal frente a la misma y por supuesto la voluntad Política del actual Gobierno del Presidente Santos.

Estuvimos de acuerdo con el Ministro de Agricultura cuando señaló que inicialmente se trata de una ley de restitución de tierras, por cuanto su objetivo inmediato es la recuperación de tierras por parte del Gobierno y la respectiva titulación de las mismas a través de mecanismos expeditos y que el Ministerio de Agricultura está proyectando una ley integral de tierras, que sería una ley complementaria a la de restitución de tierras, que a su vez abordaría temas complejos para liberar más tierras, que asumiría un examen sobre las áreas de reserva forestal, la minería y el tema de la vivienda rural, entre otros. diariodelhuila

Esto nos parece sumamente conveniente por cuanto proyecta otra ley como un complemento y una reforma de gran calado económico.

Lo que nosotros desde la presidencia del Movimiento MIRA hemos manifestado es la importancia de que bien sea ley de restitución o ley integral de tierras, el punto central es garantizar el arraigo de los campesinos, desplazados y despojados por la violencia.

En eso coincidimos con el senador Cristo del partido liberal. Y cómo se puede garantizar a nuestra manera de ver ese arraigo y no retorno a las ciudades de esta población que fue objeto del despojo de tierras? Propusimos que se establezca una estrategia que garantice inicialmente calidad de vida en el campo para los despojados, de modo que cuenten con la seguridad, con los servicios públicos esenciales, con la salud y educación requerida, con una vivienda rural digna y vías de acceso, a fin de que los beneficiarios de la ley quieran arraigarse y retornar al campo. Asimismo, planteamos que se debe brindar un acompañamiento técnico y financiero desde el Gobierno para crear condiciones de productividad agrícola y oportunidades de comercialización para los campesinos.

De igual manera insistimos en la importancia de impulsar la producción agroindustrial como mecanismo viable para agregar valor a los productos agrícolas y ser más competitivos en el mercado internacional.

Adicionalmente pensamos que el turismo tiene que articularse con el agro, por cuanto el turismo es un gran generador de empleo y en ese sentido propusimos que el país, a través del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo y el Ministerio de Agricultura, impulsen el turismo rural en el país.

En esta propuesta es fundamental también el acompañamiento del Ministerio de las Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones, a fin de que los campesinos cuenten con el apoyo tecnológico para ser una industria turística de marca mundial. Como riesgo de la aplicación de estas reformas advertimos que el país no avance en la vía de privilegiar los latifundios y vaya a desaparecer los minifundios.

Estas reformas de carácter económico que garanticen el arraigo de nuestros campesinos y su retorno al campo, así como equidad en la redistribución de la tierra, seguramente contribuirán también a crear un clima más propicio para el cese de la violencia en el país. Finalmente, estamos de acuerdo con  lo planteado por el senador liberal Juan Manuel Galán, en el sentido de que estas reformas necesitan de un gran apoyo político nacional y regional al Presidente Santos, para que logren la efectividad que todos esperamos.

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